miércoles, 29 de junio de 2011

Dos timbres telefónicos

Esta tarde sonaron dos timbres de teléfono, los escuché pero estaba dormida, no atendí. Imagino, es más, estoy segura que eras vos, esa es tu forma de expresarte, esas son tus palabras conmigo. Lo fueron desde hace muchos años en que lo convinimos. Era nuestro código, nuestro decirnos "pienso en vos" o "si podés llamame" o "si pudiera te llamaría" o quizás era un... "te quiero".
 La modernidad trajo la tecnología, ya no enviamos palabras de amor por carta de papel, lo hacemos vía mail o mensaje de texto o palabras habladas por teléfono. Pero los más pobres de amor, los que tenemos un amor prohibido, de esos que es muy difícil compartir ambos, porque la distancia nos separa, porque una mujer y unos hijos nos separan, porque una hija adulta pero conviviente nos separa, porque el tiempo ya nos separó casi del todo; nosotros... los pobres de amor... nos mantenemos unidos por pequeños hilos, palabras en código que al fin de cuentas, son también almapalabras, un código en timbres telefónicos por ejemplo... son nuestras palabras de amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario